El encargo plantea la creación de un restaurante contemporáneo capaz de reflejar los valores de una cocina de mercado basada en la frescura, la temporalidad y el respeto por el producto.
El proyecto traslada esta filosofía al espacio mediante un lenguaje sereno y honesto, donde la materialidad, la iluminación y la calidez de los acabados construyen una identidad cercana y atemporal.