Planteamos este espacio como una reivindicación de elegancia serena, demostrando que la combinación de estilos, texturas, arte y diseño no conduce necesariamente a la extravagancia. Cuando cada elemento encuentra su equilibrio en pro de su convivencia armónica con el resto de elementos, surge un interior atemporal, donde la riqueza visual convive con una profunda sensación de calma.
Un salón donde la calidad de los materiales, la precisión de las proporciones y la vigencia del diseño construyen una atmósfera atemporal, donde piezas clásicas como la alfombra diseño de Frank Lloyd Wright y acentos cromáticos vibrantes conforman un interior contemporáneo y lleno de carácter.