En este proyecto buscamos trabajar desde la propia esencia del lugar. Una casa junto al mar, entre el paisaje mediterráneo y las calas que lo rodean. Una intervención natural, sencilla y sin gestos de lujos evidentes. Partimos de la estructura clásica de la vivienda y la utilizamos como base para ordenar los usos y establecer una secuencia clara entre los tres niveles: actividad diurna, descanso y ocio. Recorridos fluidos que permiten naturalizar y facilitar la estancia. Cada planta adquiere así su propio carácter, manteniendo al mismo tiempo una lectura común en toda la casa.
Esta misma mirada se traslada a la elección de los materiales. Recuperamos el pavimento cerámico tradicional de la zona, restaurándolo y utilizándolo como elemento común en toda la vivienda. Sobre esta base incorporamos madera, piedra y textiles en tonos naturales, buscando contraste y profundidad sin perder continuidad. Trabajamos con materiales propios del lugar, recuperados o reinterpretados, para construir una casa de verano cálida y atemporal, donde la sencillez y la naturalidad definen la intervención.